Tres trucos de un fontanero para purgar radiadores, ajustar la caldera y ahorrar en calefacción este invierno
Raúl, profesional de Bioclima Raúl, comparte consejos prácticos y fáciles de aplicar en casa para que los radiadores funcionen mejor, evitar gastos innecesarios y mantener una temperatura cómoda sin subir tanto la factura.
Con el frío que ya se siente estas semanas, es momento de poner a punto la calefacción. No hace falta subir mucho el termostato: con radiadores que funcionen bien se puede estar cómodo gastando menos. Un fontanero llamado Raúl, de Bioclima Raúl, compartió en sus redes un video donde promete ayudar a ahorrar alrededor de cien euros este invierno solo con tres trucos básicos.
Lo primero y más importante es purgar los radiadores. Si la parte de arriba está fría mientras la de abajo está caliente, es señal de que hay aire acumulado. Para sacarlo, hay que ubicar la llave que está en un lateral superior del radiador. Con un destornillador plano o una moneda de cinco céntimos se abre suavemente. Se coloca un vaso o un trapo abajo por si sale agua y se espera: primero sale aire y, cuando empieza a salir agua de forma continua, se cierra la llave. Con esto el radiador vuelve a calentar de manera uniforme.
Una vez purgados todos los radiadores, la presión de la caldera suele bajar. Raúl explica que lo ideal es que esté entre 1,5 y 2 bares. La forma de subirla depende del modelo de caldera. En algunos se usa un destornillador para abrir un tornillo de llenado que está en la parte inferior; en otros, una palomilla que se gira. Se deja entrar agua hasta que el manómetro marque el valor correcto y luego se cierra. Es una operación rápida que se recomienda hacer después de purgar.
El tercer truco sirve cuando un radiador no calienta de ninguna manera. En ese caso es posible que la llave termostática esté bloqueada. Hay que desenroscar la tuerca del termostato (con la mano o con unas tenazas), retirar el cabezal y ver el pequeño émbolo metálico que queda. Con las mismas tenazas se mueve ese émbolo hacia adentro y hacia afuera varias veces para desbloquearlo. Para que dure todo el invierno, se puede aplicar un poco de aceite tres en uno, volver a colocar el mando y enroscarlo.
Estos tres pasos —purgar, ajustar presión y desbloquear las llaves termostáticas— son cosas que cualquiera puede hacer en casa sin llamar a un técnico. No requieren herramientas caras ni obras y ayudan a que la calefacción rinda mejor. El ahorro viene de no tener que subir tanto la temperatura ni tener la caldera trabajando de más.
Si tenés radiadores antiguos o notás que algunos siguen sin calentar después de estos trucos, puede ser buena idea revisar aislaciones de puertas y ventanas o agregar burletes. Pero empezar por lo básico suele dar los mejores resultados con poco esfuerzo.
Recordá que estos consejos son generales y que cada caldera es distinta. Si no estás seguro del modelo que tenés, consultá el manual o llamá a un profesional para evitar cualquier problema.