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IKEA endurece las devoluciones: ahora exige embalaje original sin abrir

Desde el 1 de abril de 2026, IKEA España cambió su política y pide que los productos se devuelvan en su embalaje original, sin abrir ni desprecintar. Conocé las excepciones, cómo afecta las compras online y qué podés hacer para evitar problemas.

Publicado el 19 de agosto de 2026, 11:25 hs

IKEA endurece las devoluciones: ahora exige embalaje original sin abrir
Decoora

IKEA España acaba de endurecer su famosa política de devoluciones. Aunque el plazo de 365 días sigue vigente, desde el 1 de abril de 2026 las condiciones cambiaron de manera importante. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) fue la primera en alertar del nuevo requisito: los artículos deben devolverse en su embalaje original, sin abrir, sin desprecintar y conservando todas las etiquetas.

Hasta ahora era habitual poder devolver muebles que se habían desembalado e incluso montado, siempre que no mostraran signos de uso y pudieran reutilizarse. Con el cambio, algo tan simple como abrir la caja para ver si el mueble entra en el living puede complicar o directamente impedir la devolución.

Existe un matiz: si se abrió la caja pero el producto no se sacó, todavía se puede intentar. La decisión final dependerá del estado general del embalaje y del artículo. La empresa insiste en que tanto la caja, los precintos como las etiquetas forman parte esencial de la compra.

Quedan fuera de esta política general los productos del Mercado Circular, los artículos personalizados, alimentos, plantas naturales, tarjetas regalo y servicios ya prestados. Los colchones, por su parte, tienen condiciones específicas que conviene revisar caso por caso.

Las recogidas a domicilio también se pusieron más estrictas. Si el embalaje no llega en perfecto estado, IKEA puede rechazar el retiro y el cliente pierde el dinero pagado por el servicio de recogida. Además, el plazo para recibir el reembolso en estas devoluciones pasó de 3 a 7 días laborables.

Como punto a favor, se incorporó una opción práctica: la devolución de artículos pequeños a través de oficinas de Correos por solo 1 euro, siempre que el paquete pese menos de 25 kilos. Es una alternativa útil para quienes viven lejos de una tienda física.

Es clave no confundir esta política comercial de 365 días con el derecho legal de desistimiento que rige las compras a distancia. En las compras por internet o teléfono, los consumidores tienen 14 días naturales para devolver sin justificar el motivo. Durante ese período, IKEA permite abrir e incluso montar el producto para verificar sus características. Solo si el uso excede lo necesario para esa comprobación, pueden aplicar una reducción proporcional del importe, pero no pueden negar el desistimiento.

Para evitar complicaciones, lo más práctico es medir bien el espacio antes de comprar, revisar toda la información disponible en la web y conservar el embalaje completo hasta estar seguros de que el mueble se queda en casa. Si comprás online y te rechazan el desistimiento solo por haber abierto o montado dentro de los 14 días, tenés derecho a reclamar.

Este cambio marca un antes y un después en la forma de comprar en IKEA. La marca mantiene un plazo amplio de devolución, pero ahora exige que los productos regresen prácticamente en las mismas condiciones en que salieron de la fábrica. Quienes piensan en la posibilidad de devolver, tendrán que pensarlo dos veces antes de romper cualquier precinto.

En un contexto donde muchos argentinos eligen comprar muebles online para equipar departamentos chicos o primeros hogares, esta actualización obliga a ser más precisos desde el primer momento. Tomar medidas exactas, leer las fichas técnicas y aprovechar las herramientas de planificación de la web se vuelven aún más importantes.

Si ya tenés una compra reciente en mente, te conviene guardar todas las cajas tal cual llegan y evitar sacar los muebles hasta confirmar que encajan y te gustan. Así mantenés abiertas todas las opciones dentro de los plazos permitidos.

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