Decoracion

Tendencias en decoración de habitaciones infantiles: de lo náutico al japandi

Las habitaciones de chicos se vuelven más serenas y naturales. Con inspiración en las propuestas de Zaira Nara y Oriana Sabatini, te mostramos cómo crear espacios atemporales y fáciles de mantener sin gastar de más.

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Colores claros para ampliar visualmente un ambiente

Las habitaciones infantiles ya no son solo un lugar para jugar y dormir: se convirtieron en espacios que acompañan el crecimiento de los más chicos con calma y funcionalidad. En 2026, las tendencias apuntan a ambientes serenos, naturales y atemporales que puedan adaptarse fácilmente a medida que los niños crecen.

Dejamos atrás los temas infantiles muy marcados y los colores estridentes. En su lugar, ganan terreno propuestas que combinan practicidad con belleza, inspiradas en estilos como el náutico suave y el japandi. Ambas corrientes priorizan materiales nobles, paletas tranquilas y muebles versátiles que no quedan chicos al año siguiente.

Zaira Nara y Oriana Sabatini son dos referentes que han mostrado cómo aplicar estos estilos en sus propios hogares. Ambas optaron por ambientes luminosos, con base neutra y toques personales que transmiten paz sin perder la alegría propia de la infancia. Sus propuestas demuestran que se puede decorar con buen gusto y presupuesto razonable.

Lo náutico, pero sin exceso de azul marino

El estilo náutico clásico se suavizó. En vez de anclas, timones y rayas fuertes, se busca una versión más relajada: tonos arena, blanco roto, azul suave y madera clara. Las paredes se visten con papeles pintados sutiles o se dejan casi desnudas para que los textiles y los juegos aporten el carácter.

Una cama tipo cabaña o una litera de madera natural funciona perfecto como centro del ambiente. Debajo se puede agregar un baúl o canastos de mimbre para guardar juguetes. Las cortinas livianas de lino o algodón dejan pasar la luz y refuerzan la sensación de playa sin necesidad de obras.

El japandi, la gran tendencia del momento

El japandi, mezcla de japonés y escandinavo, llegó para quedarse en las habitaciones infantiles. Predominan los tonos neutros (beige, gris suave, crema), la madera clara y las formas simples. El resultado es un espacio calmo que invita al orden y al juego tranquilo.

Oriana Sabatini apostó fuerte por esta línea en la habitación de su hija, con muebles bajos, mucho espacio libre en el piso y detalles en ratán y algodón orgánico. Zaira Nara también incorporó elementos naturales como alfombras de yute y cestas de fibra que sirven tanto para guardar peluches como para decorar.

Cómo lograrlo sin gastar una fortuna

No hace falta renovar todo el mobiliario. Empezá por la base: pintá las paredes de un color claro y lavable. Elegí una paleta de tres tonos como máximo y repetila en textiles, alfombras y accesorios. Eso genera armonía sin esfuerzo.

Aprovechá muebles multiuso: una cajonera que sirva de cambiador hoy y de biblioteca después, o una mesa baja que funcione para dibujar y para sentarse en el piso. Las estanterías abiertas con cestos ayudan a mantener el orden visible y accesible para los chicos.

Las plantas de interior seguras (como pothos o calathea) suman vida y mejoran el aire. Colocalas en altura o en macetas colgantes para evitar accidentes. Un móvil de hojas secas o un cuadro con ilustraciones botánicas completa el look natural sin costo alto.

Iluminación y orden, claves del éxito

La luz natural es la mejor aliada. Si la habitación es chica, evitá cortinas pesadas y optá por estores enrollables. Agregá una lámpara de pie o aplique de pared con luz cálida para las noches de lectura.

El orden se vuelve más fácil cuando cada cosa tiene su lugar. Cajas transparentes, ganchos a altura de niño y percheros divertidos ayudan a que ellos mismos guarden sus cosas. Así el ambiente se mantiene sereno y vos ganás tiempo.

Tanto el estilo náutico suave como el japandi tienen en común la durabilidad. Son propuestas que no pasan de moda rápido y que los chicos pueden llevar hasta la preadolescencia con solo cambiar algunos accesorios. Eso los convierte en una excelente inversión emocional y económica.

Si estás por armar o renovar la habitación de tu hijo, pensá primero en cómo usa el espacio durante el día. ¿Juega en el piso? ¿Necesita un rincón de lectura? ¿Le gusta dibujar? Responder esas preguntas te va a guiar mejor que cualquier foto de revista.

La clave está en crear un ambiente que acompañe, no que imponga. Con materiales naturales, colores tranquilos y mucho espacio para moverse, estás armando un refugio que realmente va a servir en el día a día.

Adaptado de Decoora

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