Organizacion

Si tu casa se ensucia rápido, el problema no es la limpieza: es la falta de orden

María Fernández, experta en limpieza, explica que muchas veces el caos viene de no tener un lugar para cada cosa o de acumular más objetos de los necesarios. Pequeños cambios en la organización pueden hacer que tu hogar se mantenga ordenado con mucho menos esfuerzo.

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Placard organizado con cajas etiquetadas y ropa doblada

Hay casas que, aunque se limpien con frecuencia, siempre parecen un poco caóticas. La mesa de centro llena de revistas y controles, el recibidor repleto de llaves y cartas, la encimera de la cocina invadida por electrodomésticos y las sillas del comedor cubiertas de chaquetas o bolsos. El resultado es una sensación permanente de desorden que cansa.

Según la experta en limpieza María Fernández, el problema muchas veces no está en la frecuencia con la que pasamos la bayeta, sino en cómo tenemos organizada la casa. "Si una casa se ensucia demasiado rápido, no es porque no limpies, sino porque no sabes dónde guardar las cosas o tienes más de lo que necesitas", explica en sus contenidos.

Cuando los objetos no tienen un sitio concreto al que volver después de usarlos, terminan acumulándose en cualquier superficie disponible. Y cuando además tenemos más cosas de las que realmente necesitamos, mantener el orden se vuelve una tarea interminable.

Antes de empezar a limpiar cualquier superficie, hay que dedicar un buen rato a despejarla. Si la mesa del comedor está tapada de papeles, objetos y lo que fuimos dejando durante el día, primero hay que retirar todo. Lo mismo pasa con las encimeras, los sofás o el piso. Ese tiempo extra se podría ahorrar si cada cosa tuviera su lugar y la casa estuviera pensada para facilitar el día a día.

Una casa bien pensada se ensucia menos, se recoge antes y requiere mucho menos esfuerzo, dice la especialista. No se trata de vivir en un espacio minimalista sin nada a la vista, sino de conservar solo lo que realmente usamos y asegurarnos de que tenga un lugar lógico y accesible.

Las llaves pueden tener un gancho o un plato específico en la entrada. Los bolsos, un espacio en un armario o perchero cerca de la puerta. Las chaquetas, un perchero o armario donde colgarlas apenas llegamos para que no terminen sobre las sillas del comedor. Son cambios pequeños pero que evitan que las superficies se conviertan en zonas de depósito permanente.

El objetivo final no es limpiar más veces, sino que la casa funcione mejor. Cuando hay menos cosas fuera de lugar, las superficies quedan más despejadas y recoger deja de ser una tarea que se acumula. De esa forma, el hogar se mantiene con mejor aspecto durante más tiempo sin necesidad de pasar la bayeta con más frecuencia.

Adaptado de Decoesfera

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