Las cocinas abiertas evolucionan: la tendencia que las está reemplazando
El broken plan llega a los hogares argentinos: separaciones flexibles con vidrio y perfilería fina que permiten abrir o cerrar la cocina al salón según el momento del día, sin perder luz ni amplitud.
Durante años, la cocina abierta al salón fue la gran estrella de las reformas. Más luz, sensación de espacio y esa idea de hogar integrado que tanto nos gusta. Pero la vida real se encarga de poner los puntos sobre las íes: el olor a fritura que se pega en el sofá, el ruido de la campana extractora mientras intentás ver una serie y el desorden de la mesada a la vista de todos.
Por eso, en 2026 la tendencia ya no es tirar todas las paredes, sino encontrar un punto medio inteligente. Se llama broken plan y consiste en introducir separaciones flexibles que te dejan elegir cuándo querés que la cocina forme parte del living y cuándo preferís aislarla.
Paula del Tint y Xavier Taulé, del estudio Cali Estudi, lo explican como el final de un ciclo: primero se lleva la tendencia al extremo (todo abierto) y después se madura el criterio. La clave está en poder mostrar u ocultar según el momento, sin crear barreras fijas.
¿Qué soluciones están ganando terreno?
Las carpinterías de vidrio con perfiles muy finos son las grandes protagonistas. Permiten que la luz natural siga viajando entre ambientes mientras controlás olores, ruidos y vistas. Podés dejarlas totalmente abiertas durante el día y cerrarlas cuando llegan visitas o cuando la encimera está en plena acción.
En departamentos chicos esta opción es especialmente útil: un vidrio transparente mantiene la sensación de amplitud, mientras que uno texturizado, acanalado o con relieve aporta privacidad y disimula el desorden. Así conseguís intimidad sin sacrificar estética ni luz.
Otra alternativa práctica es separar solo la zona de trabajo o la mesada, dejando el resto de la cocina visualmente integrada. De esta forma el living se ve más ordenado aunque estés cocinando.
Opciones sin obra para quienes alquilan o tienen presupuesto acotado
Si no querés (o no podés) hacer una reforma integral, existen soluciones que se adaptan a la abertura que ya tenés. Sistemas correderos de suelo a techo o puertas de vidrio de perfil fino se pueden instalar en huecos existentes y transforman por completo el uso del espacio.
Marcas como Leroy Merlin e IKEA tienen líneas pensadas exactamente para esto. La serie SKYTTA de IKEA, por ejemplo, permite armar tabiques acristalados de piso a techo con perfiles delgados y sin necesidad de grandes obras.
Cómo elegir según tu forma de vivir
Antes de decidir, pensá en tus hábitos reales:
- ¿Cocinan mucho y con olores fuertes? Priorizá la posibilidad de cerrar completamente.
- ¿Les gusta estar en contacto mientras preparan la comida? Elegí sistemas que se abran de par en par.
- ¿Hay niños pequeños o trabajás desde casa? La opción de aislar el ruido puede ser clave.
Los interioristas coinciden en que ya casi nadie quiere volver a las cocinas cerradas de antes, pero tampoco vivir en un espacio totalmente diáfano todo el tiempo. La tendencia actual busca flexibilidad: amplitud visual cuando se desea y separación práctica cuando se necesita.
En resumen, el futuro de las cocinas en los hogares argentinos no pasa por elegir un extremo u otro, sino por tener la libertad de pasar de un estado a otro sin esfuerzo. Esa es la verdadera evolución de la cocina abierta.