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El método inglés para refrescar la casa que la ciencia respalda y podés probar en Argentina

Colocar un recipiente con agua fría o hielo cerca de una corriente de aire aprovecha el enfriamiento evaporativo. Un truco simple, económico y sin consumo eléctrico que funciona mejor en climas secos.

Publicado el 22 de julio de 2026, 21:00 hs

El método inglés para refrescar la casa que la ciencia respalda y podés probar en Argentina
Decoesfera

Con las olas de calor que nos azotan cada verano, cualquier truco que ayude a bajar la sensación térmica en casa sin prender el aire acondicionado es bienvenido. Uno que se volvió viral en redes del Reino Unido y que tiene respaldo científico es colocar un recipiente con agua muy fría, preferentemente con hielo, cerca de una ventana o en el camino de una corriente de aire.

El principio es tan antiguo como efectivo: se llama enfriamiento evaporativo. Cuando el agua pasa de líquido a vapor absorbe calor del ambiente, bajando levemente la temperatura del aire que circula cerca. No es magia, es física básica, y por eso la ciencia lo respalda siempre que las condiciones acompañen.

Cómo funciona y en qué casos da resultado

El truco funciona mejor en ambientes secos y con buena ventilación. En Buenos Aires, Córdoba o el norte argentino, donde la humedad puede ser alta en ciertas épocas, el efecto se reduce bastante. Pero en zonas más áridas como Mendoza, San Luis o el sur de la Patagonia, puede marcar una diferencia perceptible.

No esperes que baje 5 o 6 grados la temperatura de toda la casa. La realidad es más modesta: puede mejorar la sensación térmica entre 1 y 3 grados en el área cercana al recipiente y la corriente de aire. Es un complemento, no un reemplazo del ventilador o de las técnicas de aislamiento térmico.

La versión argentina del “método inglés”

En realidad, esto no es nada nuevo para nosotros. Nuestros abuelos ya usaban el mismo principio con botijas o jarros de barro en las ventanas. El material poroso permite que el agua se evapore lentamente y refresque el contenido y el aire alrededor. Los patios internos con plantas y fuente, tan típicos de las casas antiguas, también funcionan con el mismo concepto: agua, sombra, vegetación y ventilación cruzada.

Cómo aplicarlo paso a paso en tu casa

  1. Elegí un recipiente amplio de cerámica, barro o loza (los materiales porosos ayudan a la evaporación).
  2. Llenalo con agua bien fría, agregá cubos de hielo si podés.
  3. Colocalo cerca de una ventana abierta durante las horas más frescas (generalmente desde la noche hasta media mañana).
  4. Generá corriente: abrí ventanas enfrentadas para que circule el aire.
  5. Ubicalo a la altura aproximada donde vos pasás más tiempo (mesa, sofá, cama).

Podés repetir el proceso varias veces al día cambiando el agua cuando se entibia.

Medidas que sí marcan diferencia y podés combinar

Este truco cobra mucho más sentido cuando lo sumás a otras estrategias pasivas que no cuestan nada:

  • Cerrá cortinas, persianas y ventanas durante las horas de sol más fuerte.
  • Ventilá cruzado apenas refresca la noche.
  • Usá ventiladores de techo o de pie dirigidos hacia las personas, no hacia las paredes.
  • Incorporá plantas de interior: evaporan agua por las hojas y ayudan a regular la humedad.

Si vivís en departamento chico, este sistema es especialmente útil porque no ocupa lugar y no genera humedad excesiva cuando el ambiente ya está seco.

Cuándo no sirve y qué alternativas tenés

En días de mucha humedad (por encima del 70 %) el agua casi no se evapora, por lo que el efecto es mínimo. En esos casos es mejor priorizar la ventilación nocturna y el bloqueo total del sol durante el día.

Tampoco reemplaza al aire acondicionado cuando las temperaturas superan los 35 °C con humedad alta. Pero sí puede ayudar a retrasar el momento de prenderlo o a usarlo con termostato más alto, ahorrando energía.

¿Probaste ya este método? En casas con buena ventilación y poca humedad muchos lectores cuentan que notan alivio, sobre todo para dormir. Colocar un cuenco de barro con agua fría al lado de la cama y dejar la ventana entreabierta puede marcar la diferencia entre dar vueltas toda la noche y descansar mejor.

El verano argentino es largo y cada vez más exigente. Cuanto más trucos pasivos y de bajo costo incorporemos, más cómodos vamos a estar sin aumentar la boleta de luz ni dañar el bolsillo.

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