Avances contra el Chagas
Miembros del Instituto de ParasitologÃa y Biomedicina López-Neyra han identificado “relevantes” proteÃnas inmunógenas y moléculas inmunomoduladoras para combatir la enfermedad de Chagas, patologÃa provocada por un parásito que puede causar la muerte y que afecta a 17 millones de personas en el mundo.
Estas moléculas serÃan el primer paso hacia una quimioterapia eficaz contra la enfermedad a través de una vacuna genética que destruya los agentes infecciosos, según informó hoy el organismo público AndalucÃa Investiga, que añadió que la quimioterapia existente resulta tóxica y poco especÃfica.
Los investigadores granadinos han detectado moléculas terapéuticas que puedan utilizarse como inmunoterapia, es decir, como activadoras del sistema inmune para que éste reaccione y controle la enfermedad.
Los cientÃficos han detectado y caracterizado dos proteÃnas especÃficas del parásito -la KMP 11 y la PFR 2- que resultan muy eficaces en el tratamiento de la enfermedad en ratones.
Sin embargo, para que surtan efecto, estas moléculas se deben aplicar con otras adyuvantes, es decir, con otras que cooperen en su tarea de contrarrestar al agente infeccioso.
Esas sustancias se componen de un fragmento de proteÃnas existente en el genoma de todos los organismos vivos y la combinación y la combinación de las dos proteÃnas produce células “T” secretoras de especÃficas citoquinas, que reconocen al parásito y lo destruyen.
Las vacunas tradicionales no resultan efectivas a la hora de combatir el agente patógeno, ya que éste, al ser polimórfico, posee una gran capacidad de mutación, de ahà que sean necesarias vacunas genéticas y proteÃnas recombinantes.
En este tipo de terapias, se inocula el inmunológeno (proteÃna que es capaz de inducir una respuesta inmunológica frente a un patógeno) para contrarrestar la acción del parásito, o simplemente el gen que la codifica.
La enfermedad de Chagas tiene distintas fases y la primera se caracteriza por sÃntomas fuertes y muy indeterminados, como dolores de cabeza o fiebre, que dificultan su asociación con la infección por el parásito.
A continuación, se produce la denominada fase indeterminada, que puede durar hasta 15 años, donde el parásito está instalado en el organismo hasta llegar al estado crónico, en el que se producen alteraciones graves, como la inflamación de los músculos cardiacos o del colon y en el esófago.
A veces, puede dañar al sistema nervioso y, asociado a enfermedades inmunodepresoras como el sida, pueden llegar a afectar al cerebro.
Los investigadores tratan ahora de identificar y caracterizar, para cada una de los periodos de la enfermedad, marcadores inmunológicos de progresión y de severidad de la enfermedad de Chagas.
Para ello, trabajan con varios hospitales andaluces y nacionales como el Torre Cárdenas de AlmerÃa y el ClÃnico de Granada, además de los centros hospitalarios madrileños Ramón y Cajal y Carlos III, y Hospital Clinic de Barcelona.
Fuente: Granada Digital



En Argentina como toda America Latina la enfermedad de chagas es importante en su prevalencia y ademas creo que no hay una conciencia clara en la poblacion en relaci