Sà a las células embrionarias
Referéndum en Suiza:
Dos tercios de los votantes suizos le dieron el “sÔ a la investigación con células troncales embrionarias, también llamadas células madre, provenientes de embriones humanos obtenidos por fecundación in vitro, pero destinados a ser destruidos por la imposibilidad de ser implantados en el útero de una mujer.
Los votantes decidieron la suerte de la ley sobre investigación con células madre, que habÃa suscitado una viva polémica por sus implicancias tanto cientÃficas como éticas, y a la que se oponÃan asociaciones contra el aborto y grupos ecológicos que acusaban a la industria farmacéutica de buscar más beneficios económicos sin tener en cuenta lo sagrado de la vida humana.
Para otros, sin embargo, la aprobación de esta ley ofrece nuevas esperanzas a quienes sufren de enfermedades que podrÃan ser tratadas si las investigaciones en este campo avanzan como se espera. Entre ellas figuran el Alzheimer, la diabetes y el Parkinson.
Los referendos nacionales son habituales en Suiza, pero éste lo transforma en el primer paÃs del mundo que somete a votación popular la controvertida decisión.
Según la BBC, las encuestas de opinión indicaban que los suizos estaban profundamente divididos y que alrededor del 20% tenÃa dificultades para decidir cómo votar en una cuestión que muchos ven tanto ética como cientÃfica. Al final, el resultado -un 66,4% de aprobación- fue una sorpresa.
Supernumerarios
El gobierno suizo, las universidades y la industria farmacéutica respaldaban la investigación en células madre embrionarias. Argumentaban que Suiza no debÃa perder la vanguardia en un tema que parece tan promisorio y del que se espera alcanzar la cura para dolorosas enfermedades crónicas que hasta hoy no tienen solución.
Pero la Iglesia y el Partido Verde se oponÃan. Para muchas personas, la investigación en embriones humanos involucra mucho más que ciencia y economÃa, afirmaban.
Hasta ahora, la ley preveÃa la destrucción de los llamados “embriones supernumerarios” concebidos por fecundación in vitro, pero que finalmente no pueden ser destinados a la procreación. PaÃses como Gran Bretaña y Suecia ya tienen leyes mucho más flexibles.
La nueva legislación dispondrÃa la utilización de esos embriones -antes de morir- para producir “células madre” capaces de desarrollarse en cualquiera de los 200 tipos de células del organismo humano. Para ello, se dejará que el embrión se desarrolle hasta el séptimo dÃa, plazo indicado para extraer las células.
No obstante, la ley que se sometió a referéndum establece condiciones estrictas, como la prohibición de crear embriones únicamente para fines de investigación cientÃfica. Asimismo, se prohÃbe la importación o exportación de embriones, asà como la venta de éstos y de células.
Por su parte, los “padres” del embrión tendrán que dar su libre consentimiento y cada investigación con células madre embrionarias no podrá iniciarse sin la autorización de la Comisión Federal de Etica de Suiza.


