La insulina inhalada
Aparece la insulina inhalada que, aunque está aún en investigación, llega para mejorar la calidad de vida de los diabéticos.
Los datos presentados sobre una insulina inhalada en ensayos en fase III (en concreto Exubera, desarrollada por Pfizer) demuestran que consigue controlar los niveles de azúcar de forma similar a la insulina inyectada tanto en los pacientes con diabetes tipo 2 como en aquellos con el tipo 1 de la enfermedad.
Su eficacia, además, perdura a largo plazo. “Hasta ahora hemos visto los efectos durante dos años, pero es muy probable que se mantengan en el tiempo”, declara el doctor Rosenstock.
Más comodidad, igual control
Los trabajos realizados para evaluar la eficacia y seguridad del producto en ambos tipos de diabetes -con 635 participantes en el estudio del tipo 2 y 582 para el tipo 1-, muestran que la insulina inhalada mantiene los mismos niveles de azúcar en sangre que la insulina a base de inyecciones pero presenta algunas ventajas sobre ésta.
Además de la mayor comodidad para administrarla, el nuevo producto produce un aumento de peso menor que la inyectada, pues en dos años los pacientes con diabetes tipo 2 que la tomaron subieron 1,7 kilos frente a los tres que aumentaron los individuos que se ponÃan la insulina de forma subcutánea. En el caso del estudio para el tipo 1, el incremento fue de 0,8 kilos en el grupo de Exubera frente a los dos kilos de los otros.
Sin embargo, “la insulina es la insulina y aunque cambiemos la forma en que se administra, no podemos evitar sus efectos secundarios“, se lamenta el experto del hospital de Dallas, principal autor del estudio con diabéticos del tipo 2.
AsÃ, a pesar de que la insulina inhalada se tolera bien, las reacciones adversas que provoca son iguales a las que genera la insulina subcutánea, salvo la tos, que fue más frecuente en el grupo que utilizó el nuevo producto, aunque su incidencia disminuyó a medida que avanzaba la investigación.
Por otro lado, la insulina inhalada está contraindicada en personas con enfermedades pulmonares, como asma o EPOC, en fumadores o ex fumadores que hayan dejado los cigarrillos menos de seis meses antes de empezar el tratamiento, en hipertensos, pacientes pediátricos y embarazadas.



Me alegra saber que avanza la investigaci